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Retratos sonoros Una noche en la ópera

Los viajes de van Oosterzee

Aunque nació en Yakarta, por entonces conocida como Batavia y perteneciente a las Indias Orientales Neerlandesas, la compositora y pianista Cornélie van Oosterzee (1863-1943) se mudó a La Haya con su familia cuando tenía cinco años. Una vez asentada en la metrópolis, la niña empezó a recibir lecciones de piano en el conservatorio de la ciudad. A esta formación instrumental se sumaron clases de teoría musical con Willem Nicolaï. Esta etapa, que comenzó cuando van Oosterzee tenía 16 años, concluyó abruptamente en 1883. La compositora se vio nuevamente arrastrada al otro extremo del mundo, trasladándose a sus orígenes, de vuelta a las Indias Orientales.

Desde Yakarta la compositora neerlandesa mantuvo correspondencia postal con Clara Schumann. Esta relación epistolar le permitió mantener su vocación musical viva pese a los obstáculos que no dejaban de interponerse en su camino. Atendiendo a la producción de van Oosterzee, este segundo período que pasó en la capital indonesia fue una espera impaciente hasta su regreso a Europa. No hay ningún rastro de influencias orientales, salvo un par de movimientos de sus Sechs leichte Klavierstücke (Seis piezas sencillas para piano) en cuyos títulos se mencionan Java y Malasia. El ansiado retorno al Viejo Continente se produjo en 1888 tras la muerte de su madre.

Cuatro melodías para clarinete y piano sobre temas de Cornélie van Oosterzee.

La compositora neerlandesa retomó su carrera musical exactamente donde lo había dejado: estudiando con Nicolaï en La Haya. Por consejo de sus amigos, entre los que se encontraba el compositor germanoholandés Julius Röntgen, van Oosterzee decidió mudarse a Alemania para continuar su formación. Este movimiento encajaba a la perfección con la perspectiva musical de la autora, que era una gran admiradora de los compositores románticos, especialmente de Richard Wagner. Tras pasar por Berlín, la compositora se asentó durante un tiempo en Stuttgart, donde estudió con su compatriota Samuel de Lange y con Robert Radecke. Finalmente regresó a la capital al ser admitida por Heinrich Urban en su academia, especializada en la composición orquestal.

A pesar de que van Oosterzee permaneció en Alemania durante el resto de su vida, consiguió un gran reconocimiento en su país de origen. Fue nombrada caballero de la Orden de Orange-Nassau en 1897, una distinción honorífica que había sido creada cinco años antes. También fue miembro de la Asociación para la Promoción de la Música y su música fue interpretada por la Orquesta del Concertgebouw. Aunque se centró en obras instrumentales, van Oosterzee también escribió música vocal, incluyendo una ópera, Das Gelöbnis. Una cantata suya se utilizó para inaugurar una Exposición Nacional en La Haya. Desgraciadamente, muchas de las obras de mayor envergadura de la compositora neerlandesa se perdieron durante la Batalla de Berlín, en la que el ejército soviético capturó la capital de la Alemania nazi.


Referencias:

Kierszka, T. (Sin fecha). Cornélie van Oosterzee | Hanna Beekhuis. Nederlandse Componistes. https://web.archive.org/web/20170326142205/https://nederlandsecomponistes.zierikzeenet.nl/homepage/show/pagina.php?paginaid=225484

Stichting Vrouw & Muziek. (Sin fecha). Cornélie van Oosterzee. Consultado el 22 de diciembre de 2025. https://vrouwenmuziek.nl/wordpress/en/cornelie-van-oosterzee/

Redacción y edición: S. Fuentes